viernes, 17 de marzo de 2017

Jornadas PAS en Granada (Atarfe)

Jueves 23 de marzo

proyección del documental SENSITIVE
V.O. subtitulada en Castellano
19:00h


Viernes 24 de marzo
conferencia por Karina Zegers de Beijl
¿Eres altamente sensible?
19:00h


Sábado 25 de marzo
taller "Conoce y sana tu lado altamente sensible"
imparten:
Karina Zegers de Beijl
Pablo Villagrán
10:00 - 15:00h

Todos los actos tienen lugar en el 
Centro Cultural Medina Elvira

Organiza:
Asociación de Personas Altamente Sensibles de España


en colaboración con el grupo PAS Granada
y la asociación PAS en Andalucía
librería Rueda
editorial La Esfera de los libros

jueves, 9 de marzo de 2017

Entrevista RTV

Una entrevista que me hicieron hace unos días en Madrid... Una de las entrevistas en que todo fluye. Nos lo pasamos genial. Para escuchar pincha aquí.




sábado, 4 de marzo de 2017

Soy Altamente Sensible y quiero ser feliz

Está claro, no hace falta ser una persona altamente sensible para querer ser feliz, claro que no. Pero sí podría ser que una PAS tenga más dificultad en llegar a ese estado que alguien con una sensibilidad media. Y tampoco es que la felicidad dependa del grado de sensibilidad per se, pero sí puede estar relacionada con una serie de características inherentes al rasgo.  
Si preguntas a la gente qué les haría feliz, puedes recibir respuestas como: "ganar la lotería", "encontrar un/otro trabajo/mi vocación",  "tener éxito", "tener una casa en el campo", "tener pareja" o "tener un hijo",  pero también respuestas con, digamos, más consciencia: "que ya no haya más guerras", "que haya justicia/alimento para todos" o "que haya igualdad entre hombres y mujeres".  Una categoría aparte son respuestas de tipo: "conseguir ser menos sensible", "lograr que mi pareja/padres/colegas se esfuercen un poco más en entenderme/aceptarme", "que me llamen/visiten más mis hijos/hermanos  ya que nunca vienen y la soledad", "seré feliz el día que se mudan los vecinos porque no los aguanto", "que el mundo sea más sensible".
Lo sé, es una colección bastante dispar y ecléctica. Hay de todo. Pero un gran denominador común a casi todas las respuestas es el de buscar la felicidad fuera, colocar la responsabilidad en el mundo y, cómo no, la esperanza de que algo pase para que yo pueda ser feliz. Curiosamente, el  número de ocasiones en el que este tipo de deseos se cumplen, la persona vive un tiempo de bienestar, pero no tardará mucho en notar como empieza a brotar un nuevo deseo que, cuando se cumpla -esta vez seguro que sí- le hará de verdad completamente feliz. Y así un largo etcétera, por supuesto.
Vivimos en un tiempo en que "la felicidad" ha llegado a ser un producto. La publicidad, y de eso vive, está claro, nos quiere hacer creer que mientras falte X en tu vida, es imposible alcanzar la felicidad. ¿Qué pensar de la llamada "ley de la atracción"? Si consigues atraer X, te sentirás... feliz. Cuéntame, ¿lo has conseguido y te ha aportado felicidad?
Personalmente creo que lo de la felicidad tal como es presentado en los medios es una mentira, un mito. En primer lugar no depende de nuestro entorno físico (aunque puede contribuir, eso sí) y tampoco de las personas que juegan un papel en nuestra existencia. Las buenas relaciones te pueden hacer sentir bien, pero para que una relación sea buena también tendrás que contribuir o poner de tu parte. ¿Poseer más?, ¿la última moda y de las mejores marcas? Definitivamente no, ya que eso es una trampa en toda regla, visto que la última moda no existe porque siempre habrá algo nuevo, y si algo produce a la larga este deseo es insatisfacción, envidia y codicia - o sea, todo menos felicidad.
Ser feliz es, para mí, es una decisión propia. Tiene que ver con valorar todo lo que tengo, empezando por un cuerpo más o menos sano hasta el agua que sale del grifo y la manta que cubre mi cama. Con ver el vaso medio lleno. Con la gratitud. Con tener un trabajo con sentido. No se trata de tener muchas cosas. Ojo, hablo por mí; puedo entender que tú, que lees esto, quizá tengas una idea diferente. Pero cualquiera que sea tu idea, siempre se trata de una decisión tuya, de tu elección.
También creo que no es posible ni sería sano sentirte todo el tiempo igual de feliz, desde que te despiertas hasta que te duermes y todos los días igual. Las emociones se mueven, no son estáticas, y responden a lo que nuestros sentidos perciben.
Podrías preguntarte qué es lo que significa para ti la palabra "felicidad".
  • ¿En qué piensas cuando reflexionas sobre este concepto?
  • ¿Qué es lo que te hace feliz?
  • ¿Qué es lo que te hace sentir bien?
  • ¿Qué necesitas para sentirte en paz contigo mismo?


Lo que impide la felicidad
A veces tengo la impresión que a las PAS les cuesta más que a las no-PAS sentirse feliz o, por lo menos, sentirse contentas. Y si esto realmente fuera así, la verdad es que no me extrañaría. Mientras no seamos conscientes de nuestro rasgo, lo que conlleva y cómo influye en nuestra forma de ser, es muy probable que vayamos tropezando con algunas trampas que impiden una paz, una sensación de aceptación interior.  
La primera trampa en este sentido tiene que ver con uno de los pilares de nuestro rasgo: la manera en que gestionamos la enorme cantidad de información que nos llega. Seguramente habrás leído sobre nuestra tendencia a dar muchas vueltas a las cosas, de “rumiarlas” y de montarnos películas. Si además sabes que estas películas generalmente tienden a ser negativas y catastrofistas, está claro que este hábito no ayudará demasiado a que te sientas bien y feliz.
Otra trampa sería la tendencia de muchas PAS a compararse con otra gente. Curiosamente no nos solemos comparar con otras PAS, con gente como nosotros, sino que generalmente miramos con cierta envidia a aquellos que son más "fuertes" que nosotros, a los que son más duros, que aguantan más, que no se estresan, que no lloran... vamos, nos comparamos con personas no-PAS. Jamás en la vida llegaremos a ser como ellos, ya que somos PAS y nuestras cualidades son otras. Evidentemente todo tipo de comparación puede hacerte infeliz ya que parte de la idea del "vaso medio lleno" e impide estar contentos con lo que somos y lo que tenemos. Y no estoy diciendo que no puedas salir de tu zona de confort para mejorar aspectos de tu carácter o de tus circunstancias; al contrario. Creo firmemente en la necesidad de seguir aprendiendo y creciendo siempre.
Y la tercera trampa, que tiene que ver con las dos anteriores, es la trampa de criticar, de juzgar. Si sueles criticar (y esto, evidentemente va para todo el mundo), te garantizo que no puedes sentirte realmente feliz. ¿No me crees? ¿Conoces el motivo por el que se suele criticar?
Si una persona critica a otra persona casi siempre lo hace porque no puede/quiere comprender a la otra persona y para sentirse mejor o superior. La gente que critica suele tener la autoestima bastante baja, algo que vemos en muchas PAS. No es de extrañar pues, que muchas PAS tiendan a ser bastante críticas con su entorno pero también con ellas mismas. Que quede claro que criticar no es lo mismo que discernir. Discernir es objetivo mientras que criticar es subjetivo. Si criticas es imposible que te sientas bien, en paz o feliz. Criticar va unido a una actitud negativa y separatista, no pocas veces basada en, y alimentada, por el miedo. Lleva a la amargura y al victimismo. Sentirse en paz y criticar son incompatibles.


¿Qué puedes hacer para sentirte más feliz?
Resumiendo lo anteriormente expuesto, podemos decir que, si quieres sentirte bien contigo mismo y de cara al mundo, podrías empezar echando un vistazo a  los siguientes puntos, preguntándote con toda la sinceridad si podrías trabajarlos un poquito más:
  • No pretender ser otra persona diferente de la que eres; eres suficiente
  • Conocer tus propias necesidades/tus propios límites
  • Sentirte responsable de tus palabras, emociones y actos
  • Practicar la gratitud
  • Aceptar a cada persona como es
  • Darte cuenta que no se puede cambiar a los demás; tú sí puedes cambiar
  • No juzgar, no criticar; aprender a discernir
  • No compararte con otras personas
  • No montarte películas de cara al futuro, ni quedarte colgado en el pasado

Son pistas, son ideas. Es un principio. Hay muchas más cosas que uno puede hacer, por ejemplo aprender y practicar el mindfulness, hacer algún voluntariado, entrar en prácticas espirituales, buscar formas de expresión creativa... Cada uno sabrá qué le aportará esa sensación de bienestar, de satisfacción. Lo más importante es aquello que ya dije: tomar esa decisión de dejar atrás las quejas y el victimismo, de coger las riendas de tu vida y colocarte en la perspectiva del vaso medio lleno. ¡Buen viaje!


La sensibilidad, lejos de limitarte, te puede proporcionar las alas que te permiten vivir tu vida plenamente. 
Si quieres saber todo sobre el rasgo para poder descubrir de que manera se manifiesta en tu ser, si buscas herramientas, ideas y consejos, te recomiendo mi último libro: Personas altamente sensibles.


sábado, 4 de febrero de 2017

Altamente Sensible y la soledad



Cuenta Marisol:

"Ahora que sé del rasgo de la alta sensibilidad, lo entiendo todo; si lo hubiera sabido en su día, seguramente lo hubiese gestionado mejor. Mi trabajo como profe llegó a saturarme de tal manera, que estaba cerca de un burnout y tenía que parar. Bueno, digo mi trabajo como profe, pero también era el lugar donde vivía -en el centro de la ciudad, en una calle con mucho tráfico y en una esquina con un semáforo- y los vecinos, que siempre se peleaban. Estuve de baja por ataques de ansiedad y depresión y, en un momento dado, decidí vender mi piso y comprar una casa fuera de la ciudad, en la montaña, donde iba a encontrar la calma y la naturaleza que me iban a permitir volver al trabajo, aguantar la carga de grupos de niños complicados, el ruido, la responsabilidad y toda la parte difícil que este trabajo conlleva. Ya me había dado cuenta que para mí era muy importante y, hasta necesario, desconectar del ajetreo y estar sola, no tener que hablar con nadie, retirarme en mi mundo para cargar pilas y des-estresarme. ¿Que podía haber buscado otro trabajo? Quizá, pero en realidad no era una opción porque, justamente por ser funcionaria, podía permitirme comprar esa casa en un lugar idílico y lejos de la ciudad".
Su suspiro y esa mirada un tanto perdida y triste en sus bellos ojos lo dicen todo Cambia su posición, dejando caer la cabeza y sigue: "Fue un error. Un error importante. La casa es perfecta, el lugar casi no podría ser mejor en cuanto a su tranquilidad y la naturaleza se refiere, pero, aunque me produce una inmensa alegría cuidar del jardín, del huerto y disfrutar de mis largos paseos, no soy feliz. Y la verdad es que tengo toda la soledad que tanto anhelaba para estar conmigo misma, para poder escribir, leer, estudiar. La tranquilidad de mi casa es una bendición en ese aspecto. Pero con el tiempo, y con la vuelta de mi estabilidad emocional -la tranquilidad y la calma en medio de la naturaleza es una medicina potente- me doy cuenta que esta soledad que tanto buscaba, ahora me empieza a asfixiar. No tengo vecinos inmediatos, nadie viene a verme ya que encuentran que vivo muy lejos, y el pueblo más cercano para ir a tomarme un café está a unos cinco kilómetros. Claro, sí, tengo los colegas del trabajo, pero estos me ven como un bicho raro y no me entienden; vamos, con ellos no tengo contacto. Sí, estoy sola, muy sola. La soledad que tanto buscaba, ahora es mi enemigo más grande..."
Le pregunto por otras cosas que ha hecho o que podría hacer para tener más contacto con gente, y dice que está en un club de senderistas y, aunque es gente muy maja, no hay nadie allí, según ella, con quien podría empezar una amistad un poco más profunda porque, "no son como yo y no les interesan los temas que a mí me interesan. No me entienden. Incluso se burlan de mí cuando les hablo de mi situación".
Durante nuestras sesiones sale que siente una profunda rabia, una rabia que proyecta en toda la gente que se acerca a ella pero que, en el fondo, es una rabia dirigida contra sí misma porque está en una situación que aparentemente no tiene salida: una hipoteca demasiado alta y la imposibilidad de vender su casa.
Este tema y cómo encontrar soluciones daría para otro artículo, pero lo que en este contexto interesa mirar es el tema de la soledad que una PAS necesita y ese otro tipo de soledad que no es buscado pero que la persona puede llegar a encontrarse sin buscarla ni quererla y en la cual se siente atrapada.

La soledad como necesidad
Visto el hecho que una persona altamente sensible, una PAS, recibe unas diez veces más información que una no-PAS, no es difícil entender que la PAS en teoría se cansa, se satura y se estresa unas diez veces antes que una persona con una sensibilidad media. (Puedes leer mucho sobre el estrés en mi segundo libro, Personas Altamente Sensibles). El estrés desequilibra, y para volver a encontrar el equilibrio necesitamos desconectar. Hay varias maneras de desconectar, pero básicamente "desconectar" significa minimizar la cantidad de información sensorial y emocional: cuanta más tranquilidad puedas encontrar, más efectiva será la vuelta al equilibrio y mejor será la gestión del estrés (o la medida en que iremos "almacenando" el exceso de información recibido). Una de las maneras más efectivas de desestresar/desconectar es estar a solas sin ruido y sin luz excesiva, leyendo, meditando, escuchando música o realizando cualquiera que sea la actividad que más nos beneficie. Es conocido el caso de las PAS extrovertidas que necesitan incluso estar en una habitación oscura, recibiendo cero información sensorial, simplemente "estando".
Este tipo de soledad es sana y es hasta una seria necesidad para una PAS que tiene que funcionar en el día a día de relaciones personales y laborales. Forma parte, digamos, de la higiene emocional de la persona altamente sensible y, en cierto sentido, es voluntario.

La soledad como drama personal
Esta soledad no es voluntaria. A lo mejor empieza como una separación voluntaria del mundo y de sus múltiples exigencias para quienes quieren participar de él, por problemas para relacionarse con los demás (porque la persona siente que no encaja, por ejemplo) pero tarde o temprano es probable que ese, digamos, exilio voluntario, empiece a pesar como si no hubiera vuelta atrás, como si se estuviera cumpliendo una condena. El ser humano es un ser social, y la gran mayoría de las PAS, con su necesidad de conexiones profundas, bien que necesita pasar tiempo a solas, tarde o temprano empieza a notar una creciente necesidad de volver a estar con otras personas. Aislarse y volver a conectar es como la respiración misma, inhalar y exhalar, estar contigo y estar con el mundo. Un ritmo sano.
Si solamente inhalamos, si solamente estamos con nosotros mismos, algo va mal. Laya se siente "asfixiada" - literalmente. Evidentemente, vivir esa soledad tan intensa y asfixiante no es algo que solamente les puede pasar a las PAS; para nada, ya que se trata de un creciente y preocupante fenómeno  social, especialmente entre las personas mayores y en ciudades grandes.
Creo, sin embargo, que para las PAS es más "fácil" acabar en este lugar oscuro y triste. ¿Por qué? Porque de entrada la PAS tendrá menos contactos sociales que la no-PAS (encontrar gente "profunda" no es fácil y mantener relaciones y amistades requiere tiempo, compromiso y entrega), con lo cual más fácilmente se quedará sin personas cercanas. Un segundo motivo puede ser que, para la mayoría de las PAS, el mundo en general es un lugar hostil lleno de “agujas”, por lo cual es comprensible que prefiera retirarse para evitar un posible sufrimiento. Si ese deseo de apartarse empieza a coger más peso, más le costará a la persona volver a participar en ese mundo, ya que requiere un acto consciente para salir de la zona de confort. Sentimientos como abandono y amargura pueden llevar a la persona a sentirse víctima de este mundo que no le entiende, que no le acoge. Como puedes ver, se trata de una trampa peligrosa con varias capas.

¿Qué podrías hacer como PAS para evitar caer en ese asfixiante estado de soledad profunda?
  • Entender la diferencia entre la soledad necesaria y la soledad profunda.

  • Conocer bien el rasgo de la alta sensibilidad y la necesidad de desconectar para una PAS en general, y en tu caso personal. 

  • Buscar un equilibrio entre la recepción de información sensorial y los momentos de desconexión, evitando llegar a la saturación. 

  • Establecer y mantener conexión con otros PAS, participar en grupos  en los que sea posible aprender de las experiencias de otros PAS. 

  • Enfocarte en lo positivo de tu situación, en lo que tienes, en lugar de enfocarte en lo que te falta. 
  • Intenta retener los juicios que puedas tener respecto a personas que a primera vista no hablan, piensan y actúan como piensas que deben hacerlo; te puedes sorprender abriendo el corazón.  

  • Evitar sentirse víctima, tomando consciencia de pensamientos negativos, transformarlos/trascenderlos y aceptar la responsabilidad por los propios pensamientos y acciones (es cierto, el mundo es duro, pero vivimos en él - podemos aprender de él - y la diversidad es enriquecedora).
Lo sé, no son soluciones ni herramientas claras, ya que estas no existen. Creo que lo más importante es vigilar nuestra propia situación y hacer algún esfuerzo para retomar y mantener contactos, saliendo un poco de la zona de confort. Raras veces son "el mundo" o "la gente" los responsables de nuestra soledad y en la mayoría de las situaciones se puede hacer algo (no siempre, lo sé), también si eres una PAS introvertida.
Artículos relacionados:


jueves, 19 de enero de 2017

¡NO a la guarderías digitales!

Excepcionalmente quiero compartir un artículo en mi blog que no es mío. Se trata de un texto de un colectivo de médicos y de profesionales expertos en la educación infantil, cuya firmas se pueden apreciar abajo. 
¡NO a la guarderías digitales! es un artículo de gran importancia (con la opción de firmar). Pero aunque no firmes, te aconsejo leerlo. Trata sobre los peligros y riesgos muy serios de cara a la humanidad en su totalidad si "tranquilicemos" y/o "eduquemos" los niños mediante todo tipo de pantalla. Leelo, por favor, y haz algo si cabe. 
No quiero ser alarmista, no. Quiero que tomad nota. (Es un tema que también sale en mi libro, por cierto, ya que es algo que me preocupa, ¡y mucho!). El enlace del artículo (por si quieres dejar tu firma) es: https://eliant.eu/es/menue-main-es/actualidad/llamamiento-no-a-las-guarderias-digitales/

¡NO a la guarderías digitales!
Los signatarios de este llamamiento están preocupados por el desarrollo sano de las futuras generaciones y demandan inversiones en educación constructivas para las guarderías, los jardines de infancia y los centros de educación preescolar. Por ello desean crear una amplia red para sacar adelante esta iniciativa de forma rápida y convincente. ¿De qué se trata?
Imagen 1: © xxxxxxx - fotolia.com
En los USA un tercio de los niños de un año pasan tiempo delante del ordenador antes de aprender a andar o a hablar. En Alemania el 70% de los niños de entre 2 y 5 años pasan media hora al día con un smartphone. La app más utilizada por los niños de 6 años en Alemania es Facebook. Todos los niños en edad preescolar ven la televisión, a menudo más de una hora al día.
Parece haberse impuesto la opinión de que no se puede evitar el uso precoz de los instrumentos digitales por parte de los niños; una idea que además se está afirmando por mano de algunos afamados políticos con grandes inversiones en este terreno. Da miedo comprobar en qué medida se olvidan los riesgos y los efectos de las tecnologías de información digitales en estas inversiones. Los riesgos y los efectos son mayores cuanto más pequeño es el niño. Esto se debe al hecho de que cuanto más pequeño es el niño, más plástico es el cerebro y por consiguiente, más sensible a las estimulaciones erróneas y a las influencias nocivas.
© Patryk Kosmider - fotolia.com
Imagen 2: No es una herramienta educativa, sino una peligrosa contribución al sedentarismo, a la falta de estimulación sensorial y al aislamiento del mundo real. Lo mismo se puede decir del orinal infantil con consola para IPad. El niño se sienta en el orinal delante de un IPad para aprovechar también este valioso tiempo para aprender, pero el aparato aquí no cumple su cometido, ya que distrae al niño de esta edad de la experiencia corporal de sí mismo que tanto necesita.
Por ello en las guarderías y en los centros de educación infantil es donde más merece la pena invertir, no en educación digital, sino en educación constructiva y saludable, en la escuela primaria también conviene bastante y en los siguientes niveles educativos no hace tanta falta, como lo muestra el siguiente gráfico. Por ejemplo, los juegos de dedos fomentan las habilidades matemáticas y el desarrollo del área frontal del cerebro; en cambio, el uso de la tablet no. El desarrollo intelectual procede de áreas del cerebro que reciben sus señales de las áreas sensoriales y motoras activadas.
© Manfred Spitzer
Imagen 4: Rentabilidad de inversiones en educación en relación con la trayectoria educativa de una persona, subdividida en los periodos de guardería/escuela infantil, colegio/instituto y formación profesional, representada como disminución del rendimiento de las inversiones en educación a lo largo de la trayectoria educativa de una persona (según Heckman 2006). La curva muestra lo mucho que la velocidad de aprendizaje disminuye con la edad – quien juegue a un juego de memoria con un niño de cuatro años, podrá comprobarlo perfectamente. Puesto que esto es así, los responsables de las políticas de educación quieren aprovechar estos primeros años para fomentar al máximo el aprendizaje, ¿y por qué no? también el uso de los medios digitales. Sin embargo, precisamente esta forma de pensar no conduce a ninguna inversión constructiva, como se explica en los siguientes párrafos.

¿Qué son las inversiones en educación constructivas?

Uno de los hallazgos más importantes de las neurociencias de las últimas décadas es que la mejor forma de que los niños aprendan a manipular con destreza, a andar, a hablar y a pensar es a través de su propia actividad: intentándolo una y otra vez y equivocándose, mediante el juego libre, mediante la imitación y mediante el contacto directo con otros.
Una televisión encendida como telón de fondo impide el desarrollo del lenguaje, al igual que los libros electrónicos que se leen a sí mismos o los medios digitales. Hablar con el niño o leerle algo acompañando la lectura con diálogos es lo más importante para el desarrollo de su lenguaje y de su intelecto. Aquí rige el principio de que cuanto más, mejor. La diferencia de un niño de clase alta respecto a un niño de clase baja al iniciar la escolarización puede ser de hasta 30 millones de palabras, que el niño de clase alta domina mejor que el niño de clase baja (Hart & Risley 1995). Por el mismo motivo, sus centros lingüísticos están mejor formados y le resulta más fácil iniciar la trayectoria educativa.
Imagen 5: © Tatjana Posavec
En general se constata la siguiente regla: el cerebro no hace descargas de datos (downloads). Se va modelando gracias al uso activo cuando el niño observa, descubre, busca, oye, toca, huele, saborea, siente empatía, comparte sentimientos, piensa, habla, actúa: todo lo que hace una persona y sobre todo, todo lo que hace de forma autónoma, conlleva una actividad constructiva del cerebro. Este empleo activo del cerebro es el incentivo para su desarrollo diario.
Al contrario que en un ordenador con dispositivo de memoria y procesamiento de datos, en el cerebro no hay una separación entre memoria y procesamiento: cuando el cerebro procesa información, cambian las conexiones entre las células nerviosas y éstas son los dispositivos de memoria. Cuanto más haya procesado un cerebro, más habrá memorizado y mejor podrá seguir procesando. Cuantas más lenguas hable una persona, más fácil le resultará aprender una nueva. Los centros lingüísticos del cerebro “no se saturan”, sino todo lo contrario, podrán almacenar más cuanto más hayan almacenado. Esta característica de memoria paradójica se cumple siempre. Cuantos más instrumentos musicales sepa tocar una persona, cuantas más herramientas sepa manejar, cuantos más libros haya leído sobre un determinado tema, más fácil le resultará aprender a tocar otro instrumento, a utilizar otra herramienta o a leer otro libro más sobre ese tema.
Imagen 6: © Kristin Gründler - fotolia.com
Imagen 7: © Tatjana Posavec

La actividad autónoma favorece un desarrollo sano del cerebro y del cuerpo. La capacidad de concentración que a menudo se echa en falta la escuela, se crea especialmente durante el primer año. Los niños aquí representados nos muestran cómo ha de ser.
Por eso es tan importante apostar por una educación muy amplia en la infancia y en la juventud y fomentar especialmente el desarrollo sensorial y motor, ya que nada es menos adecuado para el entrenamiento de los centros sensoriales y motores del cerebro que deslizar la mano siempre con el mismo movimiento por una pantalla de vidrio sin ningún tipo de diferencia sensorial.
© Urachhaus Verlag
Imagen 8: Deslizar la mano sobre una superficie lisa y anónima no aporta aprendizaje ni motor ni sensorial. Y puesto que los rendimientos intelectuales mayores se llevan a cabo en áreas del cerebro que reciben sus señales de áreas sensoriales y motoras, el hecho de tocar la tablet impide que se den las condiciones necesarias para un pensamiento complejo.
© Urachhaus Verlag
Imagen 9: Si a un niño de cuatro años se le pide que sujete una aguja, un lápiz, una llave, un huevo o un cubo o que se sujete a un palo, realiza de forma espontánea y sin ningún tipo de esfuerzo aparente estos movimientos complejos de la mano, que además, se adaptan automáticamente al peso, al tamaño y a las características de la superficie de los objetos en cuestión. Todos los sentidos participan en esta operación.
La capacidad de socializar tampoco se forma con la tablet, sino a través del contacto directo con otras personas, cada una de las cuales es única y no es programable.
© Urachhaus Verlag
Imagen 10: Esta imagen no sólo muestra la actividad autónoma del niño, sino el hecho de que aquí un adulto percibe con interés al niño y el niño “se siente a gusto” por el hecho de ser percibido por un adulto y se siente motivado para seguir esforzándose y avanzando él mismo.

¿Cuáles son las consecuencias negativas de un uso diario precoz de los medios digitales?

Se puede comprobar que los niños que pasan mucho tiempo delante de la pantalla y manejan a menudo medios digitales, presentan los siguientes trastornos y alteraciones:
  • Trastornos del desarrollo del lenguaje y de la atención (Zimmerman et al. 2007),
  • Un nivel educativo claramente inferior (Hancox et al. 2005),
  • Tendencia al sobrepeso (Hancox et al. 2004),
  • Disposición – debido a los comportamientos antisociales – a las conductas criminales (Robertson et al. 2013).
  • El uso de las consolas de videojuegos propicia que los niños de educación primaria saquen peores notas en lectura y escritura y que a menudo presenten problemas comportamentales en el colegio (Weis & Cerankosky 2010).
  • Cuanto más tiempo pasen los jóvenes delante de una pantalla, menor será su empatía hacia padres y amigos (Richards et al. 2010).
  • El uso de los smartphones provoca en los jóvenes una disminución del rendimiento escolar, menos satisfacción con la propia vida y mayor tendencia a la depresión (Lepp et al. 2014), más trastornos de la atención (Zheng et al. 2014), falta de visión, trastornos del sueño y adictivos. Más del 60% de los usuarios de smartphones tienen miedo a perderse algo, a no estar conectados al teléfono o a las redes sociales. Estos miedos a su vez propician un uso abusivo de este aparato, que se convierte en una adicción.
Los efectos mencionados están comprobados científicamente. Padres, educadores y profesores los observan a diario con preocupación. Frente a éstos, no existen hallazgos científicos de peso que demuestren los tan alardeados beneficios de las tecnologías de información digital sobre el desarrollo intelectual, anímico y corporal de los niños. Resumiendo, ¡los daños están documentados, pero los beneficios no!
Imagen 11: © fotolia, Mina Stefanovic
No se trata aquí de declarar la guerra a las tecnologías – sino más bien de proteger el entorno de desarrollo de los niños, del bienestar infantil, del derecho de la persona a disfrutar de una infancia, para que los jóvenes y los adultos puedan ser usuarios competentes de las tecnologías – allí donde éstas ocupen el lugar que deben.

¡Corea del Sur va marcando el paso con buen ejemplo!

Los pediatras de los EE.UU. llevan años alertando de los riesgos y de los efectos y exigiendo para los niños pequeños la ausencia total de medios digitales y para los niños en edad escolar una disminución importante del tiempo de exposición. Los políticos responsables de la educación de Corea de Sur han seguido estos consejos. Corea del Sur es el único país en el que el gobierno ha empezado en 2015 a proteger a punta de ley a las jóvenes generaciones de las peores consecuencias de las nuevas tecnologías.
Imagen 12: © xxxxxxx - fotolia.com
Todo menor de 19 años que compre un smartphone debe tener instalado
(1) un programa que impida el acceso a contenidos de violencia y pornografía,
(2) que registre el tiempo de uso diario del smartphone y avise a los padres siempre que se rebase el tiempo preestablecido y que interrumpa la conexión a los servidores de juegos pasadas las 12 de la noche
(3). El país con el mayor desarrollo digital ha comprendido lo importante que es proteger a las futuras generaciones de los riesgos y los efectos de estas tecnologías. Y es que Corea del Sur es el país con la infraestructura digital más avanzada y produce la mayoría de los smartphones del mundo. Por eso en este país el 90 % de los jóvenes de entre 10 y 19 años ya han perdido vista y más del 30 % de los niños y los jóvenes tienen adicción al móvil.

¿Queremos seguir esperando a que esto suceda en Europa?

¡Todos estamos llamados a actuar!

¡No debemos depositar la salud y la educación de las próximas generaciones, con ello nuestro futuro, ni tampoco los pilares de nuestra sociedad libre y democrática en manos de los intereses económicos de las empresas más ricas del mundo: Apple, Google, Microsoft, Facebook, Amazon! ¡Por ello nuestros centros educativos y sobre todo las guarderías y los centros de educación infantil tienen que estar libres de las influencias comprobadamente negativas que sus productos ejercen sobre nuestros hijos! No se trata más que de defender los derechos básicos de nuestra sociedad frete a un imponente lobby económico. Quien no desee mojarse las manos en este sentido, actúa de forma irresponsable frente a las futuras generaciones, a las que ya dejamos suficientes problemas: deudas, conflictos, planetas llenos de basura.
Imagen 13: © Tatjana Posavec

Expresamos nuestro agradecimiento

a todos los miembros comprometidos de la sociedad civil, a todos los expertos, a todas las instituciones que deseen apoyar este llamamiento. Cuantos más seamos, con más fuerza podremos transmitir nuestra postura a los responsables de las políticas educativas. Comenzaremos con estas acciones en el primer trimestre de 2017.

Les enviamos un cordial saludo con la esperanza de que este llamamiento sirva para proteger la infancia y la dignidad de los niños

Prof. Dr. med. Dr. phil. Manfred Spitzer, Dr. med. Dr. hc. Michaela Glöckler, Dr. med. Silke Schwarz, Elisabeth von Kügelgen, Dagmar Scharfenberg, Beate Wohlgemuth, Oliver Langscheid, Michael Wetenkamp, Frank Linde, Johannes Stüttgen, Helga Kühl, Angelika Fried 


y los 600 participantes en el simposio "Derecho a la infancia" de la Asociación de los jardines de infancia Waldorf (Vereinigung der Waldorfkindergärten en Alemania) celebrado el 19 de noviembre de 2016 en Hannover.
Imagen 14: © Tatjana Posavec

Dado que el formulario de petición sólo se pùede entregar en lengua alemana, los signatarios se pueden orientar en esta imagen del formulario traducido. Para apoyar la petición en Alemania, por favor llene la forma alemana, pero elegir su propio país. Esperamos obtener firmas de muchos países diferentes y muchas gracias por su apoyo! Para ir al artículo con el formulario para firmar: 
https://eliant.eu/es/menue-main-es/actualidad/llamamiento-no-a-las-guarderias-digitales/