viernes, 23 de abril de 2010

¿Qué pensar del artículo en El País?

Abril ya entró en su última semana, aun así me gusta recordar el mes pasado, porque marzo para mi fue un mes importante: di mi primera charla, fue el mes en que se reunió por segunda vez el grupo en Madrid y, también, fue el mes en que El País publicó un artículo sobre la Alta Sensibilidad. Para aquellos que no han leído este artículo, este es el link:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Quien/dice/soy/susceptible/elpepusoceps/20100314elpepspor_6/Tes
Personalmente estoy contenta que el periódico más importante de este país nos ha dedicado una página entera. Esto quiere decir que estamos llamando la atención. Que, poco a poco, nuestro entorno no-PAS empieza a darse cuenta de que a lo mejor es una buena idea de tenernos en cuenta.
He leído el artículo varias veces. La primera vez no me gustó. ¿Soy demasiada susceptible? Me molestaba el hecho (¿Es un hecho? Reconozco que es más bien una intuición) que fue escrito por alguien que no es PAS. Pensaba detectar un tono despectivo. Un tono que quería decir algo como: «Sois personas débiles, y gracias a vosotros el mundo se complica de una manera innecesaria.» Cada vez que lo volvía a leer, mi irritación inicial se iba apagando un poco más. Finalmente he llegado a la conclusión que sí, probablemente era demasiada susceptible, y que el autor del artículo tiene razón, aunque a lo mejor no nos entiende. Pero esto ya es otra cosa.
Al final y al cabo no creo que importa mucho si nos representan como personas con baja autoestima que siempre estamos en guardia. Porque en el fondo es verdad. También es verdad que somos vulnerables emocionalmente, que no nos gusta que hablen de nosotros (¿acaso a los no-PAS les gusta eso?) y que a menudo nos sentimos atacados. Vamos, hasta que es verdad que podemos tener reacciones imprevisibles.
La pena es, sin embargo, que Miralles —el autor— casi no dice nada sobre nuestros múltiples talentos, y eso es lo único que lamento; no por susceptible, pero porque es una realidad objetiva. Solamente al final, en un apéndice con el título «Ventajas de ser hipersensible», cita un párrafo de Elaine Aron, en que nombra nuestra capacidad de visión y nuestra humanidad. «Normalmente son conscientes, creativos y minuciosos, pero en una cultura agresiva, los valores de la cual son dureza, la extraversión y la represión de las emociones más delicadas, pueden sentirse como ciudadanos de segunda clase.»
La única conclusión que puedo sacar es que, si realmente nos perciben así y no hay mas apreciación para las cosas importantes que aportamos y para nuestros valores, no nos queda más remedio de aprender a mejor encauzar nuestras emociones, de ser más conscientes de lo que valemos, y de desarrollar una mayor capacidad de defendernos de una manera sana y calmada contra los aparentes ataques de las No-PAS. No nos queda otra opción que hacernos más visibles; mejor dicho, de hacer más visibles nuestros talentos. Pensemos por un momento en los ámbitos en que se envuelve la persona altamente sensible. Son terrenos en que las PAS podemos sacar provecho de nuestras capacidades de crear, de nutrir, de ayudar y de asistir. En estos ámbitos podemos utilizar nuestras cualidades creativas, nuestro amor para el ser humano y para los animales, y nuestro interés por temas espirituales, filosóficas, psicológicas y humanitarias.

Creo que podemos decir que si no fuera por las PAS, el mundo estaría mucho peor de lo que actualmente está. Estoy convencida de que, a pesar de que a las No-PAS les cuesta entendernos y que a veces nos sentimos despreciados o no-valorados, que, a pesar de esto, nuestra tarea, nuestra misión es esa, de cuidar el mundo, de cuidar de sus habitantes, cuidar a toda la naturaleza, y de seguir dando buenos ejemplos de la importancia de cuidar las relaciones en su más amplio sentido.

¡Yo creo en las Personas Altamente Sensibles!

5 comentarios:

Viestal dijo...

Querida amiga: me ha gustado mucho tu aportación porque las personas que sufren Fibromialgia tienen un problema similar al que describes. Si no eran ya antes un PAS se convierten lo más tardar al padecer esta enfermedad en un PAS. Recuerdo que yo me tuve que autodiagnósticar porque los médicos con los que topaba no querían oír hablar de esa enfermedad. Acudí a un gran y reconocido centro, especializado en Reumatología y allí tenían especialistas en esta dolencia. Cuando vi que por fin un médico me entendía rompí a llorar. Lo primero que hice es preguntarle al médico por qué otros médicos no entendían mi problema y su respuesta fue ... de las que no se olvidan: "porque ellos no padecen esta enfermedad". Así de sencillo.
Gracias por tus comentarios y un abrazo - Esther

Anónimo dijo...

Como dice el artículo, nuestra mirada transforma la realidad. Quizá el señor Miralles llegue algún día a comprender las ventajas de ser hipersensible. Es verdad que son dos caras de una misma moneda y que según como, somos susceptibles. Pero, qué hay de la capacidad de captar estados de ánimo?. A mi me pasa mucho y según cómo, te ayuda a no empezar una discusión, a saber si alguien quiere hablar, a saber si pasa algo, etc.
Gracias por el post Karina!

Anónimo dijo...

Hola Karina:

Creo que el artículo de el autor está sesgado. Se centra en emoción de la ira, y por mi experiencia, son los no PAS los que más la utilizan para dominar a los demás. Si una de las características de las PAS es el rechazo a la agresividad y a los conflictos, lo que sucede más a menudo, según mi experiencia, es que la PAS se pasa el día lidiando con los caprichos y las imposiciones agresivas de las personas menos sensibles. Con su adaptibilidad y su capacidad de percibir sutilezas, hacemos auténticos malabarismos para suavizar los conflictos en el entorno de trabajo, en busca y procura de un ambiente armónico. Nos disgusta la agresividad, por lo tanto, tendemos a diluir los conflictos, y a colocarnos en el lugar del NO-PAS que todos los días llega airado y agresivo intentando imponer sus criterios en el entorno laboral. Le recomiendo al autor que observe mejor estos comportamientos y que no entre en tantas contradicciones. De hecho, creo que su artículo denota que él sí es muy, pero que muy susceptible a las PAS.

Anónimo dijo...

hola Karina me encanta tu blog y me alegra haberlo encontrado
una pequeña duda que me surge es: es lo mismo ser hipersensible que altamente sensible? son sinónimos?o son distintos pero se las un mal uso?
gracias de antemano saludos

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola Anonimo,
Gracias por tu comentario.
Sí, altamente y hiper se refiere al mismo rasgo. Una persona con este rasgo, pues, es una persona altamente sensible. Pero en cuanto sufre mayores niveles de estrés de (larga) duración, su sensibilidad se va disparando... cada vez aguanta menos y se crispa y se irrita más. la emocionalidad se va disparando paralelamente...
Un cálido saludo,
Karina